charlasdivulgación ambiental

Conservación biológica: Más allá del «Save the whales»

Seguramente todos habéis escuchado: ¡Salvemos a las ballenas! o ¡Salvemos el ártico!. Estos movimientos de conservación son la parte más visible de la Conservación biológica.
Pero… ¿Qué es la conservación biológica?

Una buena manera de comenzar la explicación puede ser a través de la definición de «conservación biologica». La mejor que hemos recibido hasta la fecha ha sido la siguiente:

Es una disciplina científica de síntesis que trata sobre el estudio, conservación y gestión de la biodiversidad en todos sus niveles para evitar o minimizar su pérdida.

Se trata, sin lugar a dudas, de una definición compleja con muchos puntos que merece la pena irlos viendo poco a poco para llegar a comprenderlos bien en su totalidad:

  • Disciplina científica: La conservación es una ciencia con todo lo que implica: el método científico, estudios, números, fórmulas y teorías.
  • De síntesis: Toma contenidos de diferentes ámbitos. No sólo necesitaremos saber de ecología, evolución, botánica o zoología, sino que también son importantes disciplinas como la economía, el derecho ambiental, psicología, sociología…
  • Estudio, conservación y gestión: Es imprescindible conocer el estado actual, el pasado y las previsiones futuras de los valores a conservar (estudio). Además las distintas gestiones posibles de una entidad biológica (por ejemplo, decidir si vamos a permitir la tala de árboles dentro de una zona protegida) determina su conservación.
  • Biodiversidad: (O diversidad biológica) se define como: La variabilidad de organismos vivos de cualquier fuente, incluidos, entre otras cosas, los ecosistemas terrestres y marinos y otros ecosistemas acuáticos y los complejos ecológicos de los que forman parte: comprende la diversidad dentro de cada especie, entre las especies y de los ecosistemas.
  • En todos sus niveles: Podemos elegir conservar a nivel de ecosistema, de especie o incluso de una población genética. Los tres niveles están conectados entre ellos. Si conservas un ecosistema, conservarás las especies que en él se encuentran y por tanto las distintas poblaciones genéticas que puedas encontrar.
  • Para evitar o minimizar su pérdida: La extinción entendida como la desaparición de todos los individuos de una especie o un grupo de taxones, se trata de un fenómeno que ocurre naturalmente a lo largo del tiempo. Pero… ¿Entonces por qué seguimos teniendo tanta diversidad? Debido a la evolución. Al mismo tiempo que desaparecen se van formando nuevas especies gracias a la evolución. El problema surge cuando el número de extinciones es más elevado y estas se dan más rápido que la evolución, un estado en el que nos encontramos actualmente.

Ahora que podemos entender un poco mejor que es la conservación… ¿Por qué debemos conservar? Si nos ponemos en el otro bando, incluso podríamos justificar que cuando el meteorito originó toda una serie de acontecimientos que llevaron a los dinosaurios a la extinción, éste no se preocupó en “rescatar” todas aquellas especies que pudo. ¿Y si nosotros también somos una causa de extinción natural, por qué debemos preocuparnos por ello?

 

La razón de la conservación: El valor de la biodiversidad

Una de las posibles respuestas a esta pregunta es proteger porque la biodiversidad tiene múltiples valores. Estos se pueden dividir en dos grandes clases:

  • Valores de uso: de la naturaleza obtenemos agua, alimento, leña, los bosques regulan el clima… e incluso podría ser que todavía no hayamos descubierto que hay alguna planta con propiedades de curar el cáncer.
  • Valores de no uso: son aquellos que hacen referencia a la belleza de la naturaleza, valores culturales, espirituales… los que hacen que la naturaleza sea valiosa por sí misma.

Esta reflexión de que protegemos porque la naturaleza tiene valores para nosotros… ¿No resulta egoísta?¿Estamos conservando por propio interés?¿Qué valor tiene la biodiversidad por si sola? (Nos gustaría saber su opinión sobre este punto, la esperaremos en los comentarios!!)

 

¿Y qué es lo que se puede hacer?

Una vez que ya sabemos que es la conservación y tenemos un motivo para conservar, ¿De qué herramientas disponemos para llevarla a cabo? Tenemos cuatro herramientas:

  • Científicas: estudios, conocimiento sobre la diversidad biológica a proteger. Si no sabemos cuál era el estado pasado del organismo que nos interesa, cuál es su estado actual y cómo evolucionará en el futuro, así como sus amenazas, se nos hará muy difícil actuar correctamente. (P.ej. hotspots, lista roja de la IUCN…)
  • Técnicas: Son actuaciones concretas destinadas a la conservación: tenemos ex-situ cómo serían los centros de cría en cautividad, e in-situ cómo la creación de reservas, vigilancia…
  • Jurídicas: corresponden al conjunto de leyes y mecanismos legales de los que disponemos para proteger una especie o espacio. (P.ej. Directiva Hábitats 1992 ).
  • Divulgativas: La conservación no debe quedarse sólo a nivel científico, la conscienciación y sensibilización del público es muy importante.

    Las grandes organizaciones ecologistas como greenpeace, organizan llamativas acciones para llamar a actuar a la gente. Fuente: Wikipedia

Nos quedaremos en este último punto, la divulgación, ya que es importante que el conjunto de la población esté a favor de la conservación de la especie o ecosistema para que las acciones tengan éxito. Aunque los científicos podemos tener los conocimientos académicos, es la gente del lugar dónde queremos realizar la actuación la que conoce mejor la zona, ya que puede llevar viviendo en el lugar toda la vida.

Un intercambio de información entre científicos y ciudadanos puede dar lugar a grandes resultados. Por ejemplo, introducir el oso pardo en el Pirineo catalán sin conversarlo antes con los ganaderos que pueden llegar a tener bastantes problemas . En cambio solucionar el malentendido que había entre la nutria y los pescadores puede dar lugar a un éxito en su conservación y reintroducción.

 

No todo depende de las administraciones

Como particular, tienes mucho que aportar a la conservación, puedes desde crear espacios amigables para la vida silvestre (refugios en patos y jardines, cuidar las mascotas y animales domésticos para que no se escapen…) hasta crear consciencia, reduciendo por ejemplo tu huella ecológica.

Nosotros creemos que uno de los puntos más importantes para que la conservación tenga éxito, es la actitud. Aumentar el conocimiento sobre el entorno natural, adoptar una actitud naturalista puede marcar un gran cambio. No podemos querer aquello que no conocemos, y protegeremos lo que queremos. Si quieren construir un complejo urbanístico en la última zona de humedal virgen del pueblo donde vives, pueden pasar dos cosas: O que no estés al tanto de la existencia de un lugar tan bonito y lleno de vida y que las constructoras se salgan con la suya, o puedes conocer el lugar, tener buenos recuerdos asociados a él, y entonces quizás, te molestarás y saldrás en su defensa.

La diversidad biológica es un patrimonio de nuestro planeta, una maravilla generada a través de millones de años de evolución. Y, además, es una fuente de recursos para la especie humana, sin los cuales no podríamos desarrollar muchas de nuestras actividades cotidianas. Y para poder seguir usándolos, es necesario que siga existiendo.

 

Este humedal tocando al centro urbano de Pucón se salvó del relleno gracias a la acción vecinal.

Esta entrada es un resumen de la charla de Introducción a la conservación biológica que dimos en Pucón el 22/06/2017.

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *